Instalación de líneas de vida

Y no lo digo yo, lo dice el sentido común de cualquier persona que pierda su tiempo en echar un vistazo a los tejados de los edificios y comprobar cómo el 99% no tienen previsto ni un sólo sistema de seguridad para en caso de que una persona que no tenga súper poderes, tenga que realizar cualquier tipo de labor en dicho tejado.

Esto que es un verdadero drama, consecuencia de una actitud colectiva de ciudadanos más preocupados por lo urgente que por lo importante, implica que realizar cualquier tipo de actividad en un tejado sea una verdadera odisea, por no decir del altísimo coste en vidas humanas o accidentes laborales que esta desidia provoca a las arcas de Estado.

Pero por favor, no nos pongamos serios, es mucho más divertido frivolizar.

Por favor, que nadie se moleste, porque tengo para todos. Insisto, es una actitud colectiva….

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Los arquitectos en las casas no diseñan un acceso a sus tejados. Siempre colocan una trampilla minúscula, a la que hay que acceder desde una escalera imposible. Cuando consigues subir, si el tejado es inclinado no existente ni un solo punto de anclaje para poderte atar, si es plano, no hay peto suficiente o barandilla de seguridad. ¿Cómo piensan entonces que se puede mantener ese tejado, limpiar, reparar, instalar placas solares o sistemas de climatización? Solución, mirar para otro lado, escalera grande donde las haya, acceso por el exterior y arriba con mucho cuidadín  y todos mirando para otro lado.

Los ingenieros en las naves industriales. En el mejor de los casos acceso con escalera de patex (que no te matas del golpe de la caída, ya te abres la cabeza con la jaula que te ponen). Los lucernarios termoplásticos que son canto de caída, sin ninguna protección, los petos en los hastiales sin barandillas. Supongo que en su diseño no pensaron que algún día esas placas de luz habría que cambiarlas, los canalones limpiarlos una o dos veces al año y la cubierta mantenerla.

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